Argumento:
La historia cuenta como un joven de unos 30 años llamado Esteban, un día es asaltado para robarle su motocicleta y salvajemente golpeado. Esteban es salvado por la aparición de un mendigo que lo lleva al hospital.
Esteban al curarse quiere darle dinero a Sandoval (tal el nombre del mendigo) pero este no le acepta dinero. En su lugar le pide que vaya a su casa todos los jueves a comer y a conversar con él.
Esteban empieza a concurrir a la casa de Sandoval, que es un sitio baldío con una pequeña habitación en el centro, en cuyo interior tiene una cocina, una cama y poco más.
En cada encuentro Sandoval le hablará sobre su vida, su familia y le dará su visión de la vida, la visión de un hombre en sus últimos años, al cual el mundo ha castigado mucho, pero que no ha perdido su humor. Humor negro, por supuesto.
Serán cuatro visitas de Esteban a Sandoval, en cada una de las cuales el mendigo lo hará que cocine, y pasará por distintos estados, como buen alcohólico, desde un cariño paternal, al enojo sin motivos, a la depresión.
Esteban conocerá toda la vida y los sentimientos e ideas de Sandoval.
La historia terminará de forma violenta, luego de un sueño de Esteban, un sueño premonitorio y desgarradoramente triste.
Es una historia urbana, minimalista, con mucho diálogo.
En su totalidad está contada en unas 76 páginas, en blanco y negro.
Personajes:
Esteban: Un tipo de unos 30 años, flaco, pelo corto, se viste de forma normal, jeans, camisa, zapatos. Está casado, tiene una hija.
Sandoval: Es un tipo de unos 50 años, pelo canoso, corto, y barba larga y blanca. Está vestido con un saco, camisa, pantalón de traje y zapatos tipo borcegos de la construcción. Tiene de a ratos la mirada como extraviada. Sandoval tiene un gesto extraño en la cara, como que todo le da lo mismo, o que ve algo distinto a los demás, o que está más allá de todo, como alguien que vive en éxtasis o algo así como un santo o un iluminado.
Ambientación:
Esteban vive en un lugar normal, una casa chica, con patio y árboles al fondo.
Sandoval vive en una especie de baldío, cerrado por una tapia, que está entre dos casas, y en el centro, en medio de los yuyos hay una especie de casuchita, que es una habitación y un baño. De noche no tiene luz afuera, y no se ve nada, solo la luz que viene de adentro de la habitación.
Adentro solo hay una cama, una mesita, una lamparita de luz, un pequeño roperito, una cocina y el baño, que es el inhodoro, un lavatorio y una ducha que cuando se baña le cae todo el agua encima de todo lo que hay en el baño.
La ciudad en que se mueven es una mezcla de la ciudad donde vivimos los dos autores (Rosario y Córdoba, Argentina) pero es simplemente una gran ciudad, aunque no como Madrid o Barcelona o Buenos Aires, y mostraremos más los barrios periféricos que el centro de la ciudad.
Esta ciudad tiene un río atravesándola.
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